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Arqka Arquitectura Biológica y Geometría Sagrada



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Extracto del libro "Arqka Arquitectura Biologica y Geometria Sagrada" de Arturo Ponce de León, Ninón Fregoso y Michael Rice" Adquierelo aquí

®Todos los derechos reservados. Autor del documento: Arturo Ponce de León para Arqka México. Colaboración: Ninón Fregoso.Se autoriza la reproducción del material contenido en este sitio siempre y cuando se cite la fuente y se respete la integridad del texto.

Artículo 41: El tetraedro como unidad mínima geométrica.


En el libro Tres Caminos a la Gravedad Cuántica leemos como Lee Smolin brinda puentes muy importantes para vincular los mundos micro y macro cósmicos. El espacio/tiempo es descrito como un sistema independiente, es decir, el espacio/tiempo “vacío” puede ser una fábrica tipo retícula llena de cuadriculas de energía interconectadas. Esto significaría que las partículas y ondas que experimentamos son únicamente patrones emergentes de esta fábrica fundamental.

En contraposición, la teoría de cuerdas parece una pérdida de tiempo para explicar la realidad 3D. Hay una hermosa matemática en las resonancias vibracionales en sus teorías pero no es comprensible tridimensionalmente. Una imagen de unificación emerge cuando vemos los patrones fundamentales observados en la Naturaleza a través de la biología, la geología y la cosmología donde los patrones básicos se encuentran en el espacio/tiempo.

Las galaxias en espiral, los tornados, la concha del Nautilus nos lleva a concebir un flujo creado por una espiral de proporción Phi en diferentes escalas. Mapear los patrones geométricos fundamentales que encontramos en todos los campos de la ciencia, así como en casi todas las tradiciones espirituales del planeta nos llevan a pensar en patrones primarios simplificados como tres geometrías base y sus constitutivos. El pentagrama (estrella de cinco puntas), el hexagrama (estrella de seis puntas) así como los triángulos equiláteros que lo forman y el heptagrama (estrella de siete puntas).

El pentagrama consiste en la proporción de Phi, que describe patrones meteorológicos en el clima como tornados y huracanes, el crecimiento de las plantas (filotaxis), los arcos de espirales galácticos, incluso la proporción del ancho de longitud de onda del ADN.

Los hexagramas están formados por el empaquetamiento más simple posible de círculos y esferas y está hecho de triángulos equiláteros en equilibro con cada uno. Esto básicamente describe el estado de energía más balanceado posible en el universo, y puede ser entendido como el estado fundamental de cualquier enrejado energético altamente eficiente. Lo encontramos en las estructuras de las moléculas del carbón (esenciales para la vida) hasta en las colmenas, hojas, flores y en los polos de Saturno.

Los heptagramas son más comúnmente vistos en el simbolismo integrativo a través de las sociedades humanas y la cultura. Tal vez arquetípicamente enraizada en los siete planetas visibles al ojo humano desde la Tierra, la expresión del siete se encuentra a través del Cristianismo, el Hinduismo, el Islam, Judaísmo, Mitología Nórdica, Griega, Alquimia, Cábala, Magia Egipcia, Astrología y muchas otras. En la naturaleza, se encuentra en hojas, flores y plumas. También en las escalas musicales, la percepción del color, los círculos de las cosechas.

Primero, veamos la estructura fundamental del espacio/tiempo. Si consideramos las estructuras más básicas posibles en la escala de Planck, una línea de longitud de Planck es la representación más fundamental de distancia (1D), y un triángulo hecho de tres de estas líneas será la estructura más fundamental del área (2D). Observemos que el triángulo también forma el arreglo más estable de energía en una matriz altamente energizada, que puede ser apilada en un arreglo bidireccional fractal. Moviéndonos en el siguiente nivel estructural más fundamental, obtenemos un tetraedro en escala de Planck (3D). Desde aquí tenemos un componente que puede formar una estructura reticular que tiene superficies planas y profundidad, ambas que son medidas tanto en el espacio como en el tiempo.

Cada unidad del espacio de Planck es también una unidad de tiempo, ya que la distancia misma no puede existir en medición sin una medida del tiempo. Así podemos decir que la dimensión temporal (4D) esta embonada, enredada, o plegada en cada uno de estas tres dimensiones espaciales.

Es importante también mirar el bloque de construcción fundamental, el triángulo. A través de las leyes de termodinámica, sabemos que la energía y la materia siempre están tratando de alcanzar el estado de balance. El calor va a fluir hacia el espacio frio hasta que la temperatura se ecualiza. Si lanzamos esferas en una caja se van a compactar unas con otras hasta que han alcanzado su máximo estado de densidad espacial, que al mismo tiempo es el estado más bajo de energía potencial o movilidad.

Cuando discutimos un enrejado de energía, cada nodo (o punto de intersección) va a tratar de alcanzar la posición donde tiene el mayor balance con respecto a sus puntos aledaños. Esto es simplemente la manera de describir porqué un triángulo equilátero, y su proyección en 3D, el tetraedro, es la estructura de forma ecualizada para el espacio/tiempo. Si la energía y por lo tanto la fábrica espacio temporal siempre están tratando de mantener y equilibrar su estado, entonces cualquier condición del exterior va a producir una fuerza. Una influencia causa que un cuerpo se acelere, o que produzca gravedad. A partir de aquí, pensemos que cada una de las permutaciones de esta matriz fundamental produciría diferentes niveles de fuerza, y estos provocarían diferentes niveles de gravedad. Cualquier polígono con más de tres lados es inestable. Solo el triángulo es inherentemente estable.

En la superficie de una retícula triangular equilátera, si remueves uno de los triángulos, la superficie entera se va a doblar para mantener el equilibrio intacto. Es el principio que mantiene el secreto del trabajo de B. Fuller y permite la curvatura de las estructuras para ser moduladas ajustando la distancia entre las áreas donde los triángulos son removidos. En estos lugares, el plato hexagonal ha sido deformado en un plato pentagonal, y este cambio de geometría en una posición única permite la curvatura de la superficie completa. En la curvatura máxima pentagonal, estos platos pentagonales son directamente adyacentes unos con otros y formarían un icosaedro.

Solo hay tres posibles casos omnisimétricos, omnitriangulados de sistemas estructurales de menor esfuerzo en la naturaleza: el tetraedro con tres triángulos en cada vértice, el octaedro con cuatro triángulos en cada vértice y el icosaedro con cinco triángulos en cada vértice. Si hay seis triángulos equiláteros alrededor de un vértice no podemos definir un sistema estructural tridimensional, solo un plano, como diría B. Fuller.

En cualquier momento en el que un triángulo es removido de un plano de equilibrio o de una curvatura no puede simplemente ser añadido a otra red hexagonal. Si tratas de insertar un triángulo equilátero adicional en un hexágono, encontraras que no hay suficiente ajuste angular para que puedas hacer que embone. Por lo tanto ocurren dos cosas: los triángulos equiláteros en el conjunto se deforman y se forman triángulos agudos para acomodar el nuevo campo de energía triangular, que tomaría una gran cantidad de energía ya que estas estructuras quieren permanecer en equilibrio y esto cambiaría el balance de la fábrica espacio temporal; y segundo, el triángulo equilátero que conecta a uno de los triángulos del conjunto, y el nuevo triangulo ahora rotan a una posición de conexión con otro de los planos de equilibrio del vector. El acto inicial de esta rotación en la posición causaría las fuerzas de torsión en la fábrica del espacio/tiempo.

Ya que la segunda opción requeriría mucha menos energía, es un escenario más probables y genera efectos notables. Primero, la rotación de un nuevo triangulo, o más específicamente un punto único de fuerza (ya que es realmente solo un nudo o intersección en la estructura que tiene que ser removido) de una superficie en cualquier otro plano del vector de equilibrio hexagonal produciría una reacción en cadena, donde ese plano hexagonal va a después transferir uno de sus puntos al siguiente plano adyacente y así sucesivamente.

Esto se vería como un efecto de onda, donde un punto de energía en la fábrica del espacio/tiempo se iría girando a través de la retícula hasta que encuentre una posición estable para descansar o anidarse. La transferencia de energía en esta forma es limitada a la velocidad en la que la cada unidad de distancia de Planck en la estructura puede intercambiarse con la siguiente, que sería una medición fundamental de la velocidad del intercambio de energía a través de la fábrica espacio temporal. Esta velocidad por supuesto, es la velocidad de la luz, que provee la unidad fundamental de tiempo del vector de equilibrio de espacio, así como provee la medición relativa de separación entre cualquier punto en la retícula con cualquier otro punto.

La energía siempre va a tratar de alcanzar su estado de equilibrio, así que las dinámicas a esta escala están en constante flujo, trabajando para regresar al balance de la fábrica fundamental. En el libro “Sinergética: exploraciones en la geometría del pensamiento”, B. Fuller hace un estudio exhaustivo de los patrones y estructuras que son inherentes en las dinámicas de energía. La teoría de la Física Unificada y por tanto de la Arquitectura Biológica se ven nutridas por estos conceptos.

El triángulo como la unidad básica de todas las estructuras. El tetraedro como el más básico sistema de dinámica de energía. La matriz de vector isotrópico como la retícula energética cósmica que subyace como la fuente de todos los patrones y estructuras. El vector de equilibrio como la fase cero conceptual de todos los sistemas energéticos. El empaquetamiento de esferas basado en la flor de la vida que inherentemente construyen estas formas energéticas. La pulsación de la dinámica del Vector de Equilibrio que crea todos los solido platónicos y las dinámicas de flujo de vórtices espirales, hasta llegar al tubo toro.

El fundamento de las dinámicas energéticas está basado en patrones cósmicos que son independientes de tiempo y escala, por lo tanto son cósmicas por naturaleza propia, ya que hay una integridad (o continuidad) de estos patrones en todas las formas manifestadas. En palabras propias de B. Fuller “la integridad de patrones es una relación conceptual independiente de su tamaño”, es decir, hay un principio de fractalidad.

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